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La Costiera Amalfitana constituye uno de los más hermosos y espectaculares panoramas de toda la península. A lo largo de las altas e irregolares pendientes de la costa acantilada que desciende hasta el mar se entrelazan terrazas cultivadas con olivos y naranjos que hacen del paisaje algo verdaderamente único, por no hablar del mar que nos brinda playas pequeñas y pintorescas, que año tras año son la meta preferida de un gran número de turistas. Las perlas de mayor renombre en esta zona son Positano, Maiori, Amalfi y Ravello.

POSITANO
Es una destinación balnearia famosísima y elegante, que se yergue en un antiguo burgo de marineros. Sus típicas casas blancas se intercalan en sus verdes terrazas que descienden hasta el mar. Es muy probable que su nombre se derive de los “ Posidii ”, libertos de la edad claudia, que estaban en posesión de esta zona. Vale la pena visitar la iglesia parroquial de Santa Maria Assunta (con sus bellos altares polícromos y el cuadro que representa una virgen con el niño) y el mirador de Positano llamado Schiaccone, desde donde es posible admirar la costa. Entre las playas recordamos la de Fornillo , Arienzo, Ciumicello y La Porta.
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AMALFI
Además de haber sido la primera república marinera de Italia, Amalfi es sin lugar a dudas uno de los más famosos centros balnearios y vacacionales de la península. Durante siglos soportó dominaciones bizantinas y lombardas, y después de liberarse de estos últimos, Amalfi se constituyó en república libre y pronto se hizo grande y floreciente. No deje de visitar la catedral y el contiguo Claustro del Paraíso. Aconsejamos también vistar el ex Convento de los Capuchinos.

RAVELLO
La deliciosa Ravello, llamada “la ciudad de la música”, pues cada año es sede de un Festival dedicado a Wagner), desde lo alto de sus 350 metros, se asoma al espléndido mar azul de la Costiera Amalfitana. Nació como colonia romana en el siglo VI y fue incorporada a Amalfi por primera vez en el siglo IX y después nuevamente en torno al siglo XI, al cual siguió luego un florido destino. Toda la ciudad puede ser considerada un monumento.

Le aconsejamos visitar la catedral, con sus magníficas puertas de bronce, el Palacio Rufolo en el típico estilo siculo-árabe, la Villa Cimbrone, desde la cual se puede disfrutar de un inolvidable panorama y las iglesias de Santa María a Gradillo y San Juan del Toro.
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SORRENTO
Seguramente uno de los centros vacacionales más famosos de la región de Campania, Sorrento surge sobre una terraza que se yerge ante el mar a lo largo de la costa septentrional de la península. Rodeado de una naturaleza generosa este centro vacacional dispone de óptimas estructuras receptivas.
Es probable que el nombre Sorrentum derive de Sirene . Durante siglos sufrió la dominación de los siracusanos, los samnitas y los romanos (durante el período del imperio fue lugar de veraneo para romanos de renombre). Luego pasó a manos de los bizantinos, a los normandos, y en 1799 entró a formar parte de la República Partenopea.
Un homenaje a un ilustre ciudadano suyo es el monumento dedicado a Torquato Tasso que se encuentra en la plaza que lleva su nombre, ubicada en el centro de Sorrento. Vale la pena visitar la catedral con su bello campanario, el Sedile Dominova (una loggia abierta por dos lados que conserva en su interior los escudos de las familias que la utilizaban) y naturalmente la basílica de San Antonino, con su espléndido pórtico.

MAIORI
Antiguo burgo de pescadores, Maiori es en la actualidad un centro turístico de renombre, que dispone de óptimas estructuras receptivas. El nombre de Maiori le fue impuesto para que pudiera distinguirse de la vecina Minori. Actualmente quedan sólo las ruinas de las murallas y de las torres construidas para la defensa de la población. Se aconseja visitar la Iglesia de Santa Maria a Mare del siglo XII y el Santuario de Santa Maria delle Grazie.
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