Ischia.info

The most beautiful destinations at the best prices!!!

Screen

Profile

Menu Style

Cpanel

Buscar tus vacaciones

HOTEL | TRANSFER | EXCURSIONES







        

Necesitar ayuda ?

+39 081 0099638
Email: info@ischia.info

Lunes-Viernes 10.00-13.00 y 16.00- 20.00

Sábado 10.00 - 13.00

  • PDF

Para visitar en Nápoles

Dada la enorme cantidad de monumentos, plazas, palacios y todo cuanto es posible encontrar por sus calles en la actualidad resulta casi imposible describir detalladamente todas las bellezas artísticas y culturales de Nápoles, por lo cual sugerimos algunos recorridos que darán la posibilidad de admirar a su paso la mayor parte de los tesoros que recoge esta espléndida ciudad.


EL CENTRO ANTIGUO: DESDE SPACCANAPOLI HASTA LA PLAZA MERCADO
Toda esta área está considerada como el centro histórico greco-romano, estructurada como un tablero de ajedrez por ejes llamados “decumani” cortados en ángulo recto por las calles llamadas “cardini”.  Aquí el turista podrá visitar en sus paseos:

Plaza de Jesús Nuevo: lleva el nombre de la Iglesia de Jesús Nuevo del siglo XVI, llamada de este modo para diferenciarla de otra iglesia de Jesús ya existente (que después fue rebautizada como la Iglesia de Jesús Viejo). La iglesia es uno de los mejores ejemplos del barroco napolitano e impresiona sobre todo por la atractiva fachada empedrada con tres grandes portales. Algunos detalles de esta fachada fueron reproducidos en el lado posterior de los billetes de diez mil liras de los años setenta y ochenta.
Iglesia de Santa Clara: surge a pocos pasos de la Iglesia de Jesús Nuevo. Roberto de Anjou  dispuso su construcción en 1310 en estilo gótico provenzal. En 1943 fue dañada por los bombardeos y posteriormente fue restaurada en su estilo original. En la iglesia se conservan los monumentos sepulcrales de la familia real angevina.  
Plaza de San Domingo Mayor: sitada en el corazón de la antigua Neapolis, atraversada por Spaccanapoli, uno de los tres “decumani” de la ciudad greco-romana. La plaza está caracterizada por el ábside poligonal y la escalinata de la homónima iglesia, el gran obelisco central, el Palacio Corigliano del siglo XVI, el Palacio Sangro de Casacalenda y el Palacio Petrucci. El aspecto actual de la plaza se remonta al período aragonés por voluntad de Alfonso I de Aragón, quién dispuso también la construcción de la gran escalinata que flanquea el ábside de la iglesia. Después, en los siglos XVI y XVII fueron construidos los palacios monumentales que completan su perímetro.   
Capilla de San Severo: está casi escondida en una callejuela lateral a la Via San Domenico, pero es indispensable visitar este impresionante complejo. Allí se conserva la escultura del Cristo Velado, obra de Giuseppe Sanmartino, espectacular estatua de mármol que constituye una verdadera obra de arte.
Via San Gregorio Armeno: es la célebre calle de los artesanos, famosa en todo el mundo por sus innumerables tiendas dedicadas al arte del Belén. Es posible visitar la calle y sus tiendas durante todo el año. De este modo el visitante regresa siempre a la mágica atmósfera navideña. Para toda familia napolitana, la Navidad en Nápoles es también un paseo por “San Gregorio Armeno”. En efecto, ésto es lo primero que hace el napolitano antes de iniciar la construcción o ampliar su propio Belén.
Nápoles subterránea:  es una experiencia muy atractiva que nos revela secretos, historias y leyendas de la ciudad. ¡Bajo las aceras repletas de gente y los callejones de Spaccanapoli, bajo las calles de la ciudad cubiertas con las lozas del Vesubio, a más de 40 metros de profundidad se extiende una vasta red de cavernas, cisternas, túneles y pozos que forman una ciudad por debajo de la ciudad!
Catedral: (siglo XII), varias veces reconstruida, conserva en su interior 110 columnas antiguas de granito oriental y africano. Es una de las mayores basílicas de la ciudad. En su interior se encuentra el más antiguo baptisterio de occidente (Baptisterio de San Juan en Fuente). A lo largo de la nave izquierda se abre la entrada a la antigua basílica paleocristiana de Santa Restituta, fundada en el siglo IV por el emperador Constantino sobre los restos arqueológicos de la edad greco-romana actualmente visibles a los turistas. La Catedral de Nápoles está formada también por numerosas capillas como testimonio de los diferentes períodos por los que han transcurrido el arte y la arquitectura napolitana con el paso de los siglos. Una de las capillas principales es la del Tesoro de San Genaro, construida entre el 1609 y el 1637, donde se conservan preciosas decoraciones y bustos relicarios en plata.
Plaza Mercado: uno de los lugares cruciales de la historia napolitana. La plaza está dominada por una de las Iglesias más veneradas en la ciudad, la basílica de Santa María del Carmen.

DESDE CASTEL NUOVO HASTA LA SANITA’
Es el centro de Nápoles, la parte de la ciudad que los napolitanos consideran la más representativa, donde se encuentran algunos de los monumentos que simbolizan la ciudad, como:

Castel Nuovo: también conocido como Maschio Angioino (siglo XIII), construido por voluntad de Alfonso de Aragón, posee un plano trapezoidal y está rodeado por un foso donde se apoyan los altos cimientos de las cinco torres cilíndricas. Entre las dos torres que defienden la entrada encontramos un arco del triunfo realizado en mármol, destinado al recuerdi de la entrada del rey Alfonso en la capital. En el interior se debe visitar la “Sala de los Barones”. Su nombre deriva del hecho de que en 1487 algunos de los barones que conjuraron contra Ferrante I de Aragón fueron invitados por él a esta sala para celebrar las nupcias de la sobrina. En realidad era una trampa: los barones fueron arrestados y algunos de ellos condenados a muerte. Naturalmente, como todo castillo que se respeta, el Maschio Angioino dispone de amplios subterráneos y ténebres prisiones. También está la “Celda del Cocodrilo” que según la leyenda se alimentaba de los enemigos de los reinantes así como de los desafortunados amantes de la reina Juana.
Galería Humberto I: (1887-1890) posee una espléndida cubierta realizada en vidrio e hierro, de  57 metros de altura, acompañada por un elegante piso de mármol.
Teatro San Carlos: Inaugurado el 4 de noviembre de 1737, en ocasión del honomástico de Carlos de Borbón que había dispuesto su construcción. Es el teatro lírico más antiguo del mundo.
Plaza Plebiscito: es sin lugar a dudas la más conocida plaza de Nápoles, así como la más grande y más representativa. Está bien delineada en sus espacios por cuatro construcciones: la iglesia de San Francisco de Paula, el Palacio Real, el Palacio Salerno y el Palacio de la Foresteria. En el centro de la plaza están colocadas dos estatuas ecuestres de Antonio Canova que representan a Fernando I y a Carlos III de Borbón.
Palacio Real:  (siglo XVIII)  obra de Domenico Fontana, con imponente fachada de nichos con estatuas de personajes que desempeñaron importantes papeles durante el Reino de Nápoles. En el interior se encuentra un rico Museo, el Teatro de la Corte y la riquísima Biblioteca Nacional.

Museo Arqueológico Nacional: es el más importante Museo Arqueológico de Europa gracias no sólo a los hallazgos de las excavaciones de Herculano y Pompeya, sino también por las numerosas colecciones allí presentes, una sección egipcia y una serie de salas que exponen piezas de gran valor histórico y artístico. A ésto se añade también la colección Borgia de la antigüedad etrusca y egipcia así como la colección Santagelo de monedas antiguas. 
Cementerio de las Fuentes: Es un gigantesco osario en cavernas de toba, donde millares de huesos y cráneos forman macabras estructuras arquitectónicas. Se entra por la pequeña iglesia de María Santísima del Carmen en Via Fontanelle. Precisamente en este cementerio es posible darse cuenta de cómo los napolitanos estaban estrechamente unidos a las tradiciones y al culto de los difuntos. La devoción llevada a la “adoración” del cráneo y la colocación de imágenes votivas y mensajes escritos dentro de los relicarios expresaba una forma de equilibrio entre el culto de los santos y la devoción popular de las almas del purgatorio. El gran número de urnas devocionales colocadas en el Cementerio de las Fuentes representa las acciones de gracias de los fieles por las gracias recibidas con la intercesión de las almas en pena. Las "Maste", es decir, las plebeyas devotas a quienes la tradición local había atribuido una especial sensibilidad por el culto de las almas purgantes, han ayudado a miles de fieles en la búsqueda de las almas especialmente necesitadas de atenciones y oraciones.

LA VÍA DEL MAR: DESDE CHIAIA HASTA POSILLIPO
Es la zona del litoral que se extiende desde la Chiaia hasta Posillipo.

Castel dell’Ovo (Castillo del Huevo): surge quizás en el siglo V d.C. come cenobio de monjes basilios. Fue convertido en fortaleza en el siglo XII, modificado y ampliado posteriormente en el siglo XVIII.
Villa Comunal
: parque urbano realizado por Carlos Vanvitelli a fines del siglo XVIII.
Via Posillipo
: es la calle panorámica por excelencia, que desde Mergellina sube hasta Posillipo. Desde aquí es posible admirar panoramas espectaculares de todo el golfo de Nápoles.

LAS COLINAS: DESDE EL VÓMERO HASTA CAPODIMONTE
Vómero: nace en el siglo XIX en una zona verde famosa por sus magníficos panoramas. Hoy las villas realizadas en estilo liberty están rodeadas por edificios modernos. Se trata de uno de los barrios más lujosos y llenos de vida en todo Nápoles.

Castel Sant’Elmo: castillo medieval llamado en pasado Paturcium. Se encuentra donde a partir del siglo X estaba una iglesia dedicada a San Erasmo. Este poderoso edificio (por su extensión se trata del primer castillo de la ciudad), en parte construido dentro de la piedra misma, tiene sus orígenes en una torre de observación de los normandos llamada Belforte. Por su importancia estratégica, el castillo siempre ha sido ambicionado por muchos: desde su posición a 250 m sobre el nivel del mar se puede controlar toda la ciudad, el golfo y las carreteras que desde las alturas conducen hasta la ciudad. Hoy en día, además de ser sede de un museo permanente, el castillo también brinda espacio a muestras temporales, ferias y manifestaciones de diferente tipo.
Cartuja de San Martín: es uno de los mayores complejos monumentales de Nápoles. Junto a la Real Capilla del Tesoro de San Genaro, constituye en absoluto uno de los mejor logrados ejemplos de la arquitectura y del arte barroco. Está situada junto al Castel Sant’Elmo y en diciembre de 2010 la Superintendencia de los Bienes Arquitectónicos y Paisajísticos de Nápoles y la Provincia ha declarado “monumento nacional” la colina donde se encuentra la cartuja, entrando a formar parte del patrimonio cultural italiano como una estatua, un castillo, un palacio.
Palacio Real de Capodimonte: está situado entre el intenso verdor de la vegetación del parque de la colina desde el cual se puede disfrutar de una fantástica vista de la ciudad de Nápoles.  
Carlos de Borbón, cazador apasionado, quizo establecer aquí un coto de caza. Después amplió el proyecto y dispuso la construcción de un palacio para colocar en él las preciosas colecciones farnesianas. En medio del inmenso bosque se encuentran la casa de campo de Víctor Manuel II, el llamado coto de caza de la Reina, la Capilla de San Genaro, el edificio de la antigua fábrica de porcelana fundada por Carlos de Borbón en 1737, la Ermita de los Capuchinos y la Faisanería para la cría de los faisanes. El Palacio Real es actualmente la sede del Museo Nacional de Capodimonte que con más de 1700 obras recoge una de las más bellas colecciones de pinturas de toda Italia además de una vasta recopilación de objetos de arte occidental y oriental prevalentemente de época medieval.

You are here Arte y cultura Nápoles y Provincia Visitar en la ciudad